Mostrando entradas con la etiqueta Análisis de un artículo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Análisis de un artículo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de mayo de 2010

LA MODA Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN


La moda y los medios de comunicación ejercen una gran influencia en nuestros jóvenes, de un modo poco satisfactorio. Los modelos que se presentan para imitar no son realmente los que más colaboran con la buena formación de nuestros futuros adultos. Sólo se incita al consumismo, no sólo en el vestir, sino en cualquier tipo de artículos para comprar.
La moda actual es instantánea, se difunde con gran velocidad por todos los rincones del mundo, se trata de algo de usar y tirar. Es cierto que intentan vendernos la idea de que hemos de ser auténticos, de ser nosotros mismos, pero por otro lado se pretende que seamos parte de un grupo, si cabe ser un poco clónicos y a la vez también prima la individualidad, resultando todo bastante paradójico. Estamos rodeados de contradicciones, por un lado se incita a través de los medios al consumo de alcohol, de tabaco, de potentes coches y luego por otro lado se nos dice que le consumo de alcohol, tiene funestas consecuencias para la conducción, para la salud, lo mismo ocurre con el tabaco, aparecen mensajes en las cajetillas de tabaco, se va restringiendo el consumo, pero el estado recauda gran cantidad de sus impuestos gracias al tabaco. También en los vehículos, cada vez con mayor potencia, capaces de alcanzar, mayor velocidad, y por el contrario cada vez se incrementan más los controles de velocidad, las multas en carretera.
Los medios de comunicación se utilizan para difundir campañas publicitarias y en ellas aparecen modelos que no son los más adecuados para que nuestros jóvenes los tengan como modelos a imitar. Ante todo esto cabe una reflexión, ¿son convenientes los modelos para educar? ¿Son convenientes los medios empleados para lograr un buen fin? Lo cierto es que en este artículo se pone de manifiesto, la pérdida de muchos valores de nuestra sociedad, que esto influye negativamente en la formación de nuestros jóvenes. Se observa en los comportamientos en los centros de enseñanza, en las relaciones de los padres con los centros educativos, y aunque pueda parecer una actitud poco flexible la que adopta la opinión de este artículo, la comparto y pienso que es necesario que determinadas actitudes sociales deberían retomar, algunos procedimientos anteriormente utilizados pensando en educar mejor a los ciudadanos del futuro.

LOS "METROSEXUALES ” y “ÜBERSEXUALES” COMO ARTEFACTOS PUBLICITARIOS


El término metrosexual, asociado en un principio con homosexual, aclarado posteriormente se utiliza para designar a los jóvenes que se preocupan en exceso de la estética corporal y la estética del vestir. Se trata de un modelo masculino que nació en los años 90 y que a lo largo de estos últimos años se ha ido afianzando en un sector de la población, a lo que ha contribuido en gran parte la publicidad. Se corresponde con el prototipo de un hombre joven de ciudad, de buena posición económica y que independientemente de su condición sexual, rinde culto a su cuerpo y a su aspecto. Hace resaltar su lado femenino y se convierte en un objetivo, como modelo a imitar por otros y también el centro de atención de los productores de estética, belleza y moda. De algún modo se busca el diferenciarlo del gay, aludiendo a la estética de la masculinidad. Pero este término ha sido pronto sustituido por el de übersexual, que de algún modo es similar, es una mezcla del metrosexual, pero renovado, destacando más las características masculinas, de lo cual nuevamente se aprovecha el mercado. Queda de manifiesto después de este análisis, que la relación entre los modelos sociales emergentes, y el consumo, se vinculan a través de la publicidad, para ampliar el marcado intentando acaparar el interés del sector masculino, y así incrementar el negocio. Llegamos a la conclusión de que la publicidad, ejerce una gran influencia sobre los modelos sociales de nueva creación, procura difundirlos, para que proliferen, y así crear un mercado más amplio, utilizando en muchos casos personajes del mundo del deporte y del cine. Crea ídolos a imitar para generar más negocio, es decir, establece nuevos modelos para nuevos consumidores.